El subgerente de Comercio del Cusco, Luther Castillo, desmintió la existencia de ferias irregulares en el Centro Histórico, contradiciendo al Alcalde y al Gerente de Desarrollo Económico. Explicó que la permanencia de la feria en la Plaza Regocijo no fue una falta de autorización, sino un «acuerdo verbal» con la Municipalidad de Chinchero para compensar los días perdidos por las elecciones del 12 de abril.
Respecto a la crisis de control, Castillo admitió una precariedad operativa, contando con solo 12 efectivos por turno debido a que el personal antiguo pasó a labores administrativas. Para solucionar esto en zonas críticas como el Mercado San Pedro, anunció la contratación de 45 nuevos policías municipales para el mes de mayo.
Finalmente, el funcionario negó cualquier cobro irregular y aseguró que todas las ferias están amparadas por la normativa vigente. Atribuyó las contradicciones con sus superiores a una simple falta de comunicación interna, descartando que la carencia de fiscalizadores signifique un desgobierno administrativo en la ciudad.



