El periodista Harold Portella denunció haber recibido llamadas amenazantes luego de informar sobre un presunto caso de corrupción que involucra a un alférez de la Policía Nacional del Perú (PNP), de apellido Santillán, en la provincia de Casma, región Áncash.
Según el comunicador, sujetos desconocidos se contactaron con él desde números no identificados para “aconsejarle” que deje de difundir información sobre la denuncia, situación que ha generado preocupación por su seguridad y por la libertad de prensa.
Los hechos denunciados se remontan al pasado 1 de mayo, cuando, de acuerdo con la acusación, el efectivo policial habría intervenido a un ciudadano en los exteriores del local Hatun Rose y presuntamente se habría apropiado de una billetera con 1,300 soles durante el procedimiento.
Portella expresó su indignación y pidió que el caso sea investigado con transparencia, al considerar que ninguna autoridad debe estar por encima de la ley ni utilizar su cargo para vulnerar los derechos de la ciudadanía.
Asimismo, este caso ha reavivado el llamado a la población para informarse sobre cuáles son sus derechos durante una intervención policial. Todo ciudadano tiene derecho a solicitar la identificación del agente, conocer el motivo de la intervención, exigir un trato respetuoso y denunciar cualquier abuso de autoridad o irregularidad.
Especialistas recuerdan que conocer la ley es una herramienta fundamental para prevenir excesos y proteger la integridad de las personas. Informarse, mantener la calma y registrar cualquier procedimiento sospechoso puede ser clave para hacer frente a posibles vulneraciones de derechos.
Mientras se espera un pronunciamiento oficial de la Policía Nacional, este caso ha generado preocupación en Casma y refuerza la importancia de promover una ciudadanía informada, capaz de defender sus derechos frente a cualquier presunto abuso de poder.



