Comuneros exigen ser reconocidos como área de influencia directa y advierten un paro “seco” si el Ejecutivo no instala una mesa de diálogo
Las comunidades del distrito de Pallpata anunciaron la radicalización de sus protestas contra el proyecto minero Coroccohuayco de Antapaccay, luego de denunciar enfrentamientos con la Policía durante el tercer día de movilizaciones.
Según explicó Fredy Llayque, representante de las comunidades originarias de Pallpata, el conflicto se originó tras la aprobación de la segunda modificación del Estudio de Impacto Ambiental (MEIA) del proyecto, en la que diez comunidades cercanas a los tajos y botaderos mineros no fueron consideradas como áreas de influencia directa. Como parte de sus medidas de protesta, los comuneros realizaron bloqueos parciales en el corredor minero, permitiendo el tránsito de vehículos particulares y el paso por la vía nacional. Sin embargo, denunciaron que la Policía intervino para despejar la zona utilizando gases lacrimógenos, perdigones y disparos al aire.
“Solo estábamos restringiendo el paso de unidades mineras, pero nos reprimieron”, señaló Llayque.
El dirigente también cuestionó que la intervención policial se habría realizado a solicitud de la empresa minera y rechazó el uso de la fuerza contra los comuneros, muchos de los cuales —afirmó— nunca antes habían participado en este tipo de conflictos sociales. Finalmente, las comunidades exigieron la presencia inmediata de una comisión de alto nivel del Ejecutivo para instalar una mesa de diálogo y atender sus demandas. Advirtieron que, si no reciben una respuesta en las próximas horas, las organizaciones sociales acordarán un paro “seco”, medida que implicaría el bloqueo total del tránsito de vehículos mineros, particulares y de transporte público.



