Una vez más, el cruce entre la carretera que conecta la zona de Qenqo con Sacsayhuamán se convirtió en escenario de un grave accidente de tránsito, tras el fuerte choque de vehículos que dejó como saldo varias personas heridas.
Este punto, ampliamente conocido por su peligrosidad, acumula un historial de innumerables accidentes a lo largo de las últimas décadas. Incluso se recuerda la tragedia de los dos turistas menores de edad que perdieron la vida tras ser arrollados por un bus en el mismo lugar.
La población cuestiona la inacción de las autoridades locales, que pese a los constantes siniestros no han implementado medidas básicas de seguridad como un rompemuelles, una tranquera o un semáforo. La falta de respuesta oficial es percibida como indolencia e inoperancia, mientras continúan registrándose víctimas en una vía que debería ser protegida por su alto flujo de visitantes y residentes.



