La justicia regional se mantiene a la expectativa tras la disposición de detención preliminar por un plazo de siete días emitida contra Alex Curi, implicado en el presunto delito de colusión. Según confirmó la presidenta de la Corte Superior de Justicia del Cusco, Elcira Farfán, la medida restrictiva aún no ha sido ejecutada, quedando la responsabilidad de su captura íntegramente en manos de los efectivos de la Policía Nacional del Perú.
La magistrada precisó que el cómputo legal del plazo de detención no ha iniciado formalmente, pues los siete días dispuestos por el juzgado comenzarán a contabilizarse únicamente a partir del momento efectivo en que el investigado sea interceptado por la autoridad policial o decida someterse voluntariamente al proceso. Esta aclaración técnica despeja las dudas sobre la vigencia de la orden, la cual permanece activa en los registros judiciales y policiales a nivel nacional.
En el ámbito procesal, las autoridades han señalado que, mientras Kouri no se ponga a derecho ante las instancias correspondientes, su situación legal es la de un prófugo de la justicia. No obstante, se ha recordado que el marco constitucional ampara su derecho a guardar silencio, por lo cual no está obligado a emitir declaraciones que puedan autoincriminarlo al momento de su detención, garantizando así el respeto al debido proceso en esta etapa de la investigación.
El panorama legal del investigado podría complicarse significativamente en los próximos días. Según indicaron fuentes judiciales, si tras la detención preliminar el Ministerio Público logra consolidar elementos probatorios suficientes y determinar un peligro de fuga real, la Fiscalía estaría en facultades de solicitar una medida de prisión preventiva. De concretarse este pedido y ser declarado fundado por un juez, la situación de libertad del imputado pasaría de una restricción de corto plazo a un internamiento prolongado en un centro penitenciario mientras se desarrolla el juicio.



