Amílcar Romero, presidente del Frente de Defensa de Asegurados de EsSalud Cusco, ha manifestado una profunda preocupación por la crisis que atraviesa el sistema de salud en la región. Según su denuncia, el hospital actual padece deficiencias críticas que incluyen la escasez de insumos médicos y la falta de especialistas, lo que deriva en una atención inoportuna y una programación de citas inadecuada. Esta situación afecta directamente a cerca de 500 asegurados que son derivados constantemente desde provincias como Puerto Maldonado, Quillabamba y Abancay.
Para Romero, el problema principal radica en que la infraestructura actual de EsSalud Cusco ya ha cumplido sus 40 años de vida útil, resultando insuficiente para la demanda actual. Por ello, sostiene que la única solución viable y definitiva es la construcción de un nuevo hospital. En ese sentido, informó sobre la existencia de un proyecto de ley diseñado para declarar dicha construcción como una necesidad y seguridad pública; sin embargo, lamentó que la iniciativa se encuentre actualmente detenida y sin avances en la Comisión de Salud del Congreso de la República.
Finalmente, aunque el dirigente reconoció que se han realizado esfuerzos recientes, como la contratación de personal médico adicional y la implementación de nuevos turnos de atención, recalcó que estas medidas son solo paliativas. Insistió en que, sin una infraestructura moderna y ampliada, no se podrá garantizar una atención de calidad ni la disponibilidad oportuna en diversas especialidades médicas que la población asegurada requiere con urgencia.



