Un reciente balance estadístico de los boletines epidemiológicos de los nosocomios de la ciudad del Cusco expone el complejo panorama del cáncer de mama en la región. El análisis, presentado en conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, evidencia una incidencia sostenida en las redes asistenciales, lo que obliga a las autoridades sanitarias a priorizar estrategias que cierren las brechas de detección temprana.
Los registros históricos del Servicio de Oncología de la Red Asistencial de EsSalud Cusco detallan que el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco promedia una tasa de detección superior a los 60 nuevos casos anuales, acumulando un registro histórico que sobrepasa las 900 mujeres atendidas por esta patología a lo largo de las últimas dos décadas; asimismo, datos de la institución indican que el 15% del universo total de pacientes oncológicos bajo sus coberturas corresponde a diagnósticos de cáncer de mama en mujeres en edad fértil.
De acuerdo con los parámetros de la vigilancia epidemiológica nacional, más del 60% de los casos de cáncer de mama se detectan en estadios avanzados (III y IV), esta realidad reduce significativamente la efectividad de las terapias curativas, a pesar de que la enfermedad cuenta con tasas de supervivencia superiores al 85% si se identifica en sus fases iniciales (in situ o Estadio I).
Ante esta realidad medible, los entes técnicos de salud de la región reiteran de manera unánime que, si bien la autoexploración es una medida complementaria obligatoria para el autocuidado, los esfuerzos de tamizaje preventivo urbano e institucional deben concentrar sus capacidades en el acceso clínico a mamografías y ecografías, herramientas diagnósticas indispensables para identificar anomalías antes de que estas se vuelvan palpables.



