Ítalo Ramos Calderón, gerente general de Seda Cusco, reconoció que el proyecto Vilcanota II registra retrasos debido a interferencias arqueológicas y otros inconvenientes durante la ejecución. Precisó que, de los 36 kilómetros de tubería previstos entre Andahuaylillas y Cusco, se instalaron 33, mientras que los tres kilómetros restantes presentan dificultades. Señaló que, según la programación comunicada por el Consorcio Cusco, la obra estaría concluida en febrero; sin embargo, estimó que el retraso alcanza aproximadamente entre seis y siete meses.



