Un trágico choque de trenes de alta velocidad dejó hoy, al menos 68 muertos en España. El siniestro ocurrió a las 8:54 de la mañana cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, al sur de Madrid. Un tren AVE de Renfe embistió por detrás a un convoy de Iryo que estaba detenido en la vía con destino a Sevilla. La brutal colisión destruyó los vagones traseros y provocó el descarrilamiento de las unidades. Las autoridades indicaron de manera preliminar que una orden errónea de control causó la catástrofe.
Alrededor de doscientos efectivos militares de la Unidad Militar de Emergencias buscaron posibles sobrevivientes, equipos de criminalística se desplegaron con unidades caninas para retirar los cuerpos de las víctimas, grúas de gran tonelaje iniciaron el levantamiento de los chasis que cayeron por el terraplén y el personal médico atendió de urgencia a más de cien pasajeros que resultaron heridos.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, detalló que el sistema de seguridad informática cayó, lo que llevó a los operadores de la estación de Atocha a autorizar al AVE a reanudar la marcha. Esta instrucción se emitió sin restricciones de velocidad a pesar de la avería técnica previa, provocando una confusión operativa que quedó demostrada en las grabaciones del centro de control minutos antes del impacto. En esos momentos cruciales, la maquinista del tren de Iryo reportó de forma constante que seguía parada esperando indicaciones.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudió de inmediato al puesto de mando avanzado, firmó de manera urgente el decreto que fija tres días de luto, y aseguró que se investigará el caso hasta las últimas consecuencias. Representantes de la oposición exigieron revisar la gestión total de la infraestructura ferroviaria y el Poder Judicial asumió las diligencias declarando el caso bajo estricto secreto sumarial.
Renfe bloqueó la venta de pasajes del corredor hacia Andalucía hasta el mes de diciembre, mientras que las empresas aéreas habilitaron vuelos adicionales con tarifas limitadas para trasladar a los usuarios y el Servicio de Emergencias de Castilla-La Mancha activó una línea telefónica gratuita para familiares. Mientras que forenses especializados iniciaron la recolección de muestras biológicas para identificar a los fallecidos y ayuntamientos de toda España convocaron a emotivos minutos de silencio al caer la noche.



