Las autoridades policiales de la región Cusco han hecho un llamado formal a los propietarios de discotecas, bares y centros de entretenimiento nocturno para que evalúen el cierre temporal de sus locales el próximo 15 de noviembre. La medida responde a la llegada del papa León XIV a la Ciudad Imperial, con el objetivo de garantizar un ambiente de recogimiento y reforzar la seguridad durante las actividades oficiales del pontífice.
El general de la PNP Virgilio Velásquez Hurtado, jefe de la Región Policial Cusco, aclaró que esta solicitud no constituye una orden de clausura obligatoria, sino una invocación a la colaboración y a la conciencia ciudadana de los empresarios locales. «Si viene el Santo Padre con fines espirituales, hay que darle esa dimensión», manifestó la autoridad, instando a los dueños de estos establecimientos a reflexionar y priorizar la solemnidad de la fecha.
Para garantizar el normal desarrollo de la jornada, se ha diseñado un despliegue de seguridad de gran magnitud que movilizará a 4.000 efectivos de la Policía Nacional, respaldados por 500 miembros del Ejército y cerca de 4.000 voluntarios. Estos últimos tendrán un rol fundamental en la organización de las multitudes y la formación de barreras humanas para ordenar el desplazamiento de los fieles.
El operativo se concentrará en tres puntos neurálgicos: el Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete, la Plaza Mayor y el complejo arqueológico de Sacsayhuamán. El dispositivo táctico incluirá personal de la SUAT, francotiradores, equipos antidrones y unidades caninas especializadas en la detección de explosivos. Además, se desplegarán más de 1.300 vallas metálicas para controlar los accesos y se coordina la llegada de efectivos de regiones aledañas para reforzar las labores de vigilancia.
De cara a la ciudadanía, las fuerzas del orden emitieron una serie de recomendaciones para los asistentes. Se exhortó a la población a evitar el consumo de bebidas alcohólicas y abstenerse de llevar objetos contundentes o que dificulten el paso. Asimismo, se exigirá portar el Documento Nacional de Identidad (DNI) para facilitar los controles preventivos. Finalmente, el despliegue contempla la instalación de brigadas médicas y ambulancias en puntos estratégicos para atender cualquier eventualidad, brindando especial atención a niños y adultos mayores.



