Saúl Guzmán estudiante de la facultad de ingeniería metalúrgica denunció que llevan 25 años exigiendo su pabellón, estudiando alojados y compartiendo módulos, pese a tener expediente completo en tercera etapa, y que el nuevo rector les informó que
todo volvió a cero por supuestas incongruencias estructurales y vicios ocultos, aun cuando fueron los propios estudiantes quienes cotizaron los equipos para tener una educación digna.
Señaló que cuentan con un laboratorio que no está en condiciones para albergar a todos los estudiantes, con máquinas malogradas, por lo que necesitan nuevos equipos para estar a la altura de otras universidades.



