En un fallo calificado como emblemático para la justicia regional, la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia contra la Mujer logró que el Poder Judicial dicte una sentencia de tres años y nueve días de pena privativa de libertad efectiva contra un catedrático universitario, hallado culpable del delito de acoso sexual en agravio de una de sus estudiantes.
El presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Cusco, José Mayorga, informó que la decisión magistral se fundamentó en la solidez de las pruebas presentadas durante el proceso. El pilar central del fallo fue la declaración persistente y coherente de la víctima brindada en Cámara Gesell, testimonio que permitió reconstruir las proposiciones indebidas que el docente realizó hacia la alumna el pasado 26 de junio de 2024.
La sentencia, que consta de más de 180 páginas de análisis jurídico y fáctico, destaca no solo el testimonio directo, sino también los elementos de contexto que rodearon el caso. El juez valoró la relación de jerarquía y el entorno de vulnerabilidad en el que se encontraba la estudiante, determinando que la conducta del agresor traspasó los límites de la ética docente para constituirse en un acto criminal que vulneró la libertad y dignidad de la agraviada.
Pese a la contundencia de la pena efectiva, su ejecución ha sido suspendida temporalmente conforme a ley, a la espera de que una segunda instancia ratifique lo resuelto. De confirmarse el fallo en la Sala de Apelaciones, el docente deberá ser ingresado de inmediato a un centro penitenciario. Esta resolución sienta un precedente crucial en las instituciones de educación superior del Cusco, advirtiendo que el acoso en las aulas ya no quedará impune ni se limitará a sanciones administrativas.



